
Las pagodas ocultas
Salmos, poemas en prosa,
ensayos y parábolas
Escrito a sus veintiún años, Las pagodas ocultas recrean un frenesí poético donde se avizoran los lances del Creacionismo que más tarde haría temblar las tradiciones literarias y poéticas de habla hispana, entronando al autor como protagonista de las letras en este idioma. Como lo advirtió en 1922 el mismo Huidobro: “La poesía contemporánea comienza en mí” y lo reafirmó en 1938: “El poema creacionista sólo nace de un estado de superconciencia o de delirio poético”. Escrito por una de las más rara avis de la literatura, en esta pieza fundacional de lo que vendría a ser más tarde su obra y su rol protagónico en las vanguardias latinoamericanas con ecos en Europa, el poeta alza su voz para las multitudes y en nombre de ellas, como si se tratara de varios hombres y todas las voces aunadas para registrar la polifonía de la existencia.
Publicación con el apoyo de la Dirección editorial de la Universidad Veracruzana, la Fondation Jan Michalski, la Fundación Vicente Huidobro, la Secretaría de Relaciones Exteriores / Diplomacia Cultural Mexicana en co edición con la editorial colombiana Infinito & Medio.
Vicente Huidobro
(1893-1948)
Poeta, dramaturgo, guionista cinematográfico, candidato a la presidencia, inventor del Creacionismo, en su juventud viajó a Europa donde entró en contacto, entre otros, con Max Jacob, Tristán Tzara, Ramón Gómez de la Serna, Gerardo Diego, Rafael Cansinos Asséns, Pierre Reverdy y Pablo Picasso quien como Juan Gris lo retrató al igual que Hans Arp, con quien escribió Tres novelas ejemplares.
En 1923 publica Finnis Britannia, libro de propaganda y combate revolucionario que hizo manifiesto su interés por la problemática social de la India y cuya aparición le valió por un lado, la aversión de algunos sectores de la sociedad inglesa y, por otro, un abrazo postal de Mahatma Gandhi. En 1937 participó en España, en el II Congreso de Escritores Antifascistas en Defensa de la Cultura celebrado de manera simultánea en Madrid, Valencia y Barcelona —y en París. Durante la Segunda Guerra mundial fue corresponsal de La voz de América. De sus poemarios destacan: Adán (1916), El espejo de agua (1916), Horizonte cuadrado (1917), Ecuatorial (1918), Altazor (1931), Temblor de cielo (1931), El ciudadano del olvido (1941) y Últimos poemas (1948).
